Lo que debe saber sobre el cáncer de ovario

El cáncer de ovario es un cáncer temido por todas las mujeres, especialmente aquellas que tienen un familiar o amiga que ha sido afectada por esta devastadora enfermedad.

 

Los ovarios son glándulas reproductoras encontradas sólo en las mujeres que producen los óvulos para la reproducción. Los óvulos viajan a través de las trompas de Falopio hacia el útero donde el óvulo fertilizado se implanta y se desarrolla en un feto. Además, los ovarios son la fuente principal de las hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona. Un ovario está en cada lado del útero en la pelvis.

 

Los ovarios están compuestos por tres tipos principales de células: células epiteliales (que cubren la superficie externa del ovario), células germinales (que producen los óvulos) y células del tejido estructural (que sostienen el ovario y producen las hormonas femeninas estrógeno y progesterona).

 

El cáncer de ovario es peligroso porque no hay síntomas tempranos, ni consistentes, ni existe una prueba de detección a pesar de muchos años de investigación científica. El riesgo de una mujer de padecer cáncer de ovario durante el transcurso de su vida es de 1 en 75. En comparación, el riesgo de padecer cáncer de seno es de 1 en 8 – aunque cabe mencionar que gracias a la mamografía, el cáncer de seno puede detectarse en una etapa temprana.

 

FACTORES DE RIESGO:

 

Edad. El riesgo de padecer cáncer de ovario aumenta con la edad. El cáncer de ovario es poco común en las mujeres menores de 40 años, y la mayoría de los cánceres ováricos se origina después de la menopausia. La mitad de todos los cánceres de ovario se encuentran en mujeres de 63 años o más.

 

Raza. Este tipo de cáncer resulta más común en las mujeres blancas que en las mujeres de raza negra.

 

Obesidad. Varios estudios han analizado la relación entre la obesidad y el cáncer de ovario. En general, parece que las mujeres obesas (aquellas con un índice de masa corporal de al menos 30) tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario.

 

Antecedentes relacionados con la reproducción. Las mujeres que tienen su primer embarazo a término (completo) después de los 35 años o que nunca tuvieron un embarazo a término tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario.

 

Medicamentos para la fertilidad. Los medicamentos para la fertilidad parecen aumentar el riesgo del tipo de tumor ovárico conocido como “tumores de bajo potencial maligno”.

 

Terapia de estrógeno y terapia de hormonas. Algunos estudios recientes sugieren que las mujeres que usan estrógenos después de la menopausia tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario. El riesgo parece ser mayor en mujeres que sólo reciben estrógeno (sin progesterona) por muchos años (al menos cinco o 10). Es menos claro que haya un riesgo aumentado para las mujeres que reciben tanto estrógeno como progesterona.

 

Antecedentes familiares de cáncer de ovario, seno o colorrectal. El cáncer de ovario puede ser más común en algunas familias. El riesgo de cáncer de ovario aumenta si su madre, hermana o hija tiene, o tuvo, cáncer ovárico. El riesgo también aumenta más mientras más familiares tengan cáncer de ovario. Un antecedente familiar de algunos otros tipos de cáncer, como el cáncer colorrectal y el de seno, está vinculado a un mayor riesgo de cáncer ovárico. Esto se debe a que estos cánceres pueden ser causados por una mutación (cambio) hereditaria en ciertos genes que ocasiona un síndrome hereditario de cáncer que aumenta el riesgo de cáncer ovárico.

 

AUNQUE LA MUJER TENGA FACTORES DE RIESGO, NO QUIERE DECIR QUE DESARROLLARÁ CÁNCER DE OVARIO. LA MAYORÍA DE MUJERES NO DESARROLLAN ESTE CÁNCER A PESAR DE TENER FACTORES DE RIESGO. LA MAYORÍA DE MUJERES QUE DESARROLLAN ESTE CÁNCER NO TIENEN FACTORES DE RIESGO, EXCEPTO QUE SON DE EDAD AVANZADA.

 

FACTORES DE PREVENCIÓN:

 

Control de la natalidad. Las mujeres que han usado anticonceptivos orales (píldora anticonceptiva) tienen un menor riesgo de cáncer de ovario. El menor riesgo se observa después de solo 3 a 6 meses de usar los anticonceptivos orales, y el riesgo es menor mientras más tiempo se use la píldora. Este riesgo menor continúa por muchos años después de suspender las píldoras.

 

Cirugía ginecológica. La ligadura tubárica (amarrar los conductos) puede reducir la probabilidad de cáncer de ovario en hasta dos tercios. Una histerectomía (extirpación del útero sin remover los ovarios) también parece reducir el riesgo de cáncer de ovario alrededor de un tercio.

 

Antecedentes relacionados con la reproducción. Una mujer que haya estado embarazada y que haya continuado con el embarazo a término antes de los 26 años presenta un menor riesgo de cáncer de ovario en comparación con la mujer que no haya completado el embarazo. El riesgo baja con cada embarazo completo. La lactancia (amamantar al bebé) puede reducir el riesgo aún más.

 

Alimentación. Un estudio de mujeres que siguieron una alimentación baja en grasa durante al menos 4 años mostró un menor riesgo de cáncer de ovario. Algunos estudios han mostrado una tasa reducida de cáncer de ovario en mujeres que consumen muchos vegetales, aunque otros estudios no están de acuerdo con esto.

 

DETECCIÓN

Alrededor de 20% de los casos de cáncer de ovario se detectan en una etapa temprana. Cuando esta enfermedad se encuentra temprano en una etapa localizada, aproximadamente 94% de las pacientes viven más de 5 años después del diagnóstico. Se están realizando estudios abarcadores para conocer las mejores maneras de encontrar el cáncer de ovario en sus etapas más tempranas.

 

Exámenes médicos de rutina para las mujeres:

  • Durante un examen pélvico, el profesional de la salud palpa los ovarios y el útero para examinar su tamaño, forma y consistencia. Un examen pélvico puede ser útil porque mediante él se pueden encontrar en una etapa temprana algunos tipos de cáncer del sistema reproductor, pero hasta para el examinador más hábil es difícil o incluso imposible palpar la mayoría de los tumores ováricos en sus etapas iniciales. Sin embargo, los exámenes pélvicos pueden ayudar a identificar otros tipos de cánceres o condiciones ginecológicas.
  • La prueba del Papanicolaou es eficaz para detectar temprano el cáncer de cuello uterino, pero no es una prueba para encontrar el cáncer de ovario. En pocas ocasiones se detectan cánceres de ovario mediante las pruebas de Papanicolaou, aunque usualmente estos cánceres ya están avanzados.

 

A menudo, los cánceres de ovario en etapa inicial no causan síntomas. Cuando el cáncer de ovario causa síntomas, con más frecuencia estos suelen ser causados por otras razones. Estos síntomas incluyen hinchazón del abdomen (debido a una masa o acumulación de líquido), presión en la pelvis o dolor abdominal, dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de llenura al comer, y/o síntomas urinarios (urgencia o frecuencia). La mayoría de estos síntomas también pueden ser causados por otras condiciones menos graves.

 

Si tiene síntomas similares a los del cáncer de ovario casi todos los días por más de varias semanas, y éstos no se deben a otras condiciones más comunes, informe de inmediato al profesional de la salud que la atiende, preferiblemente a un ginecólogo.

 

Pruebas de detección de cáncer de ovario:

Ha habido mucha investigación sobre el desarrollo de pruebas de detección para el cáncer de ovario, pero hasta el momento los estudios no han arrojado mucho éxito. Las dos pruebas que se usan con más frecuencia para detectar el cáncer de ovario son la ecografía transvaginal (TVUS) y la prueba de sangre CA-125.

  • La TVUS es un estudio que usa ondas sonoras para examinar el útero, las trompas de Falopio, y los ovarios mediante la colocación de una sonda o transductor de ecografía en la vagina. Este examen puede ayudar a encontrar una masa (tumor) en el ovario, pero no puede indicar con precisión si una masa es cancerosa o benigna. Cuando se usa como prueba de detección, la mayoría de las masas encontradas no son cáncer.
  • La CA-125 es una proteína que se encuentra en la sangre. En muchas mujeres con cáncer de ovario, los niveles de CA-125 están elevados. Esta prueba puede ser útil como un marcador tumoral para ayudar a guiar el tratamiento en mujeres que se sabe tienen cáncer de ovario, ya que un alto nivel a menudo desciende si el tratamiento está surtiendo efecto.

 

Sin embargo, no se ha encontrado que verificar los niveles de CA-125 sea tan útil como prueba de detección para el cáncer de ovario. El problema con usar esta prueba para detección consiste en que otras afecciones comunes que no son cáncer también pueden elevar los niveles de CA-125. En mujeres que no han sido diagnosticadas con cáncer, un alto nivel de CA-125 con más frecuencia es causado por una de estas otras afecciones y no por cáncer de ovario. Además, no todas las mujeres que padecen cáncer de ovario presentan un alto nivel de CA-125. Cuando alguien que se sabe no tiene cáncer de ovario presenta un nivel de CA-125 anormal, el médico puede repetir la prueba (para confirmar el resultado). El médico también podría considerar una prueba de ecografía transvaginal.

 

En estudios de mujeres que tienen un riesgo promedio de cáncer de ovario, el uso de TVUS y CA-125 como pruebas de detección condujo a más pruebas y algunas veces a más cirugías, pero no redujo la cantidad de muertes producidas por el cáncer de ovario. POR ESTA RAZÓN, NINGUNA ORGANIZACIÓN MÉDICA O PROFESIONAL IMPORTANTE RECOMIENDA EL USO RUTINARIO DE TVUS O LA PRUEBA DE SANGRE CA-125 PARA DETECTAR CÁNCER DE OVARIO.

 

Los investigadores continúan buscando nuevas pruebas para ayudar a diagnosticar temprano el cáncer de ovario, pero en la actualidad no existen pruebas de detección confiables.

 

La Dra. Raksha Joshi es doctora en jefe y directora médica de Monmouth Family Health Center, en Long Branch.

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